Una vida sin examen no merece ser vivida.
— Sócrates, 399 a. C.Sócrates lo dijo en su juicio de 399 a. C., ya declarado culpable.
11 Reflexiones
Platón, Apología de Sócrates, 38a
La frase se conserva en el relato que Platón dejó de la defensa; Sócrates no escribió nada. Declarado culpable de impiedad y corrupción, oye a Ánito pedir la muerte y debe proponer él mismo otra pena. Imagina que alguien le objete que podría callar y vivir en una ciudad extranjera. Contesta que callar sería desobedecer al dios, y que hablar cada día de la virtud, examinándose a sí mismo y a los demás, es el mayor bien del hombre.
La célebre frase explica por qué rechaza ese arreglo; no es una máxima suelta. Para Sócrates, someter a examen las propias creencias, conversando con otros, es lo que hace digna de vivirse una vida humana. Cambiarlo por la seguridad sería conservar la vida y perder lo que la hacía valiosa.